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LA IMPORTANCIA DEl "TALIM" EN NUESTROS HOGARES
Es de suma importancia que cambiemos nuestro actual ritmo de vida, el cual nos mantiene excesivamente ocupados y agotados en idas y venidas obteniendo y rechazando cosas que la mayoría de las veces son innecesarias. Dichas cosas que con tanto sacrificio intentamos conseguir podrían dejar de interesarnos si la enfermedad o la misma muerte nos sorprendiera de repente.
Debido a este incontrolado ritmo de vida producto de esta indómita sociedad de consumo, resulta muy difícil y a veces casi imposible, encontrar algo de tiempo para sentarnos relajadamente en la mezquita o en nuestra casa desprendiéndonos de unos cuantos minutos de nuestro tiempo habitual para dedicarlo al estudio del Corán y del Hadiz. Si no nos esforzamos por mantener una conexión regular con ambas prácticas, será muy difícil permanecer sobre el buen camino.
Existe una fácil solución a este problema; y es, asistir diariamente a los círculos de Talim en las mezquitas. Si cuando nos dirigimos a las mezquitas para realizar la oración en grupo y una vez terminada esta, permaneciésemos en ellas durante diez o quince minutos (nada más), empleándolos en escuchar el Corán y Hadiz junto a sus explicaciones así como las increíbles historias de los Sahaba y la manera en que sacrificaron todo de si mismos por el Din del Islam, esto sería suficiente y una excelente manera de enriquecer y fortalecer nuestro Iman obteniendo como resultado de ello, innumerables bendiciones desde los infinitos tesoros de Al-lah Todopoderoso y Beneficentísimo los cuales nos ayudarían a poder restablecer el Din como corresponde; y como consecuencia de ello, poder vernos favorecidos en todos nuestros asuntos tanto en esta vida como en la del Más Allá.
No podremos progresar sin el debido conocimiento. Para que esto no suceda el Talim diario es una excelente solución, por ser una práctica recomendada por el Mensajero de al-lah (s.a.w.) y una gran fuente de sabiduría e inspiración. Los mejores lugares sobre la tierra para impartir dicho conocimiento son las mezquitas, como también los son nuestros hogares; ambos sitios aportan grandes beneficios y bendiciones a nuestras vidas.
Según las directrices establecidas por nuestros hombres de conocimiento, dicen que si el Talim se realiza en casa diariamente durante cuarenta días, a la misma hora y en el mismo lugar, alguien obtendrá hidaya (Guía) insha-al-lah.
Por lo tanto debemos responsabilizarnos individualmente y esforzarnos respectivamente sacrificando una pequeña parte de nuestro tiempo para poder atender diariamente a dichas reuniones de Talim en las mezquitas y transmitir lo aprendido a los miembros de nuestras respectivas familias quienes obtendrán las mismas bendiciones como si hubiesen asistido a ellas. O sea, a las mezquitas.
Que al-lah ta'ala nos ayude a mantenernos firmes en el Camino Recto. Amin.
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Musa Taha Bao
LOS SEIS PUNTOS DE TABLIGH
Los Sahaba (R.A.) fueron poseedores de grandes virtudes. Nuestros mayores han establecido seis de ellas y que si las adoptamos en nuestras vidas, esto facilitará la práctica de nuestro Deen (creencia).
La primera cualidad fue la del Iman (fe) o kalimah: la ilaha ila al-lah muhammadan rasululah, que significa que no existe otra divinidad digna de adoración excepto Al-lah y Muhammad (s.a.w.) Su Mensajero.
Los Sahaba (R.A.) se sacrificaron en el camino de Al-lah, para fortalecer su Yakeen (certeza) de que Al-lah puede hacer lo que desee sin ayuda de la creación pero la creación no puede hacer absolutamente nada sin la ayuda de Al-lah ta'ala. Así mismo, tenian la certeza de que seguir el estilo de vida del Mensajero de Al-lah (s.a.w.) le aseguraba el éxito y cualquier otra forma de vida diferente a la establecida por Nabi Rasulullah (la paz y bendiciones de Al-lah desciendan sobre él), les conduciría a un seguro fracaso; y no solamente en este mundo, sino también en la tumba y en el Más Allá.
Este Kalimah es tan valioso, que si una persona lo recita 100 veces al día, su rostro resplandecerá igual que la luna llena del 14 de cada mes. Quien reviva una sola sunnah (tradición) del Nabi Rasulullah (las bendiciones de Al-lah desciendan sobre él), en estos tiempos de Fitnah y Fasad (hipocresía y conflictos), obtendrá la recompensa de 100 Shahid (mártires). Un Shahid es quien luchó en el camino de Al-lah y antes de que una gota de su sangre tocase el suelo, todas sus faltas son perdonadas.
Para obtener la realidad de este Kalimah, una persona deberá invitar a otras hacia este Kalimah y también suplicar a Al-lah para que establezca dicha realidad en nuestros corazones.
La segunda cualidad que poseían los Sahaba (R.A.) fue la cualidad del Salah (rezo u oración). Después del Iman, Salah es lo más importante ordcnado por Al-lah y lo primero a ser reconocido en Quiyamah (Día del Juicio).
El Salah es el medio a través del cual una persona se acerca hacia Al-lah y también la manera de obtener beneficio de los tesoros de Al-lah subhana wata'ala. Al-lah concederá a una persona que tenga la costumbre de realizar su Salah a su debido tiempo con recogimiento y devoción, cinco grandes favores.
1) Su provisión la tendrá asegurada.
2) Estará libre del castigo de la tumba.
3) Recibirá el libro de sus acciones en la mano derecha.
4) Cruzará el puente del Sirat a la velocidad del relámpago.
5) Entrará al Jannah (Paraíso) sin ninguna clase de impedimento.
Es obligatorio sobre cada hombre y mujer que alcanzase la edad de la madurez, adquirir conocimiento del Din. Deberá saber que es lo Halal y lo Haram (lícito e ilícito) y la capacidad de distinguir el bien del mal.
Una persona ignorante que le sorprenda la muerte mientras se encuentra en el proceso de aprendizaje del Din, su posición en relación a la de los profetas sería un nivel más bajo que el de ellos. Aquel que se dedica a la búsqueda del conocimiento de Al-lah, los ángeles extienden sus alas debajo de sus pies. Mientras que los animales de la selva, los pájaros en el aire y los peces del mar suplican a Al-lah pidiendo perdón por él. Para obtener Fazzail (virtudes) uno deberá participar en el Talim de la mezquita y también realizarlo en casa. Para el Massail se deberá consultar a los Ulama (sabios).
Toda la creación hace Dikr de Al-lah. El ser humano, quien es lo mejor de la creación, debe así mismo involucrarse en el recuerdo de Al-lah. Quien se ocupe de recordar a Al-lah ta'ala es comparable a una persona llena de vida y aquella que no lo recuerde se asemeja a una persona muerta. El Dikr crea la conciencia de Al-lah, de que Él es el que todo lo vé y el que todo lo oye. Aquella persona que recuerde a Al-lah ta'ala después de cada salat del Fajr y después del salat de As'r, es lo mismo que si estuviera ocupado recordando a Al-lah durante todo el día.
Deberíamos acostumbrarnos a recitar el tercer Kalimah, Durut Sharif e Istighfar 100 veces cada uno después de salat del Fajr y salat del As'r. Leer una porción del Corán y hacer Du'a sobre cosas u ocasiones importantes.
Quien satisfaga las necesidades de su hermano musulmán, Al-lah ta'ala le concederá 73 recompensas; 72 le serán guardadas en el Ahira y con la restante, Al-lah subhana wa ta'ala satisfacerá todas sus necesidades en este mundo. debemos mostrar respeto hacia nuestros ancianos y Ulama y ser amables con los jóvenes.
El mejor Ikram que uno podrá realizar por una persona en este tiempo de Fitna y fasad, es guiarlo hacia el camino recto.
Sobre cada acto a realizar deberá antes comprobar su intención, si en realidad lo hace par agradar a Al-lah. Un simple dátil ofrecido en el camino de Al-lah buscando Su complacencia, y Sus favores, obtendrá por ello grandes recompensas que le estarán esperando en la otra vida. Y por el contrario, si una persona ofreciera grandes sumas de dinero buscando solamente el reconocimiento de la gente, entonces tendrá que responder por todo ello en el Día del Juicio. Debemos comprobar nuestras intenciones, antes, durante y después de cada acto y a continuación hacer Istighfar por cualquier carencia en nuestras intenciones.
Los Sahaba (R.A.) se esforzaron en el camino de Al-lah Ta'ala para mantener y elevar Su Nombre. Para esto tuvieron que enfrentarse a grandes dificultades. Algunos de ellos dejaron a sus esposas viudas y a sus hijos huérfanos. Había días que en sus casas no tenían nada con lo que poder alimentarse. Durante la Batalla de las Trincheras, un Sahaba (R.A) le comentó a Rasulullah (la Paz y las bendiciones de Al-lah desciendan sobre él) que hacía tres días que no había comido nada. Mostrándole su barriga, le hizo ver que llevaba atada una piedra sobre su estómago para poder mantenerse erguido y no desfallecer. De la misma manera, el Mensajero de Al-lah (la Paz y bendiciones de Al-lah desciendan sobre él) le mostró que en lugar de una piedra, tenía dos atadas a su vientre
Nabi Salal-lahu alaihi wasal-lam y los Sahaba Radial-lahu anhum, regaron el jardín del Islam con su sangre. Hoy en día nuestros eruditos nos piden que sacrifiquemos solamente una pequeña parte de nuestro sudor en el camino de al-lah. Alhamdulilah que gracias a este esfuerzo, grandes cambios están sucediendo en todas las partes del mundo. Por lo tanto, ¿por qué no tomar una pequeña parte de nuestro tiempo en el camino de al-lah y traer así el Din a nuestras vidas y a las vidas de toda la raza humana hasta el Día del Juicio Final?
Es fundamental en este esfuerzo, salir tres días una vez al mes, cuarenta días una vez al año y cuatro meses una vez en la vida. ¡Insha-al-lah!
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Quejas y reclamaciones a: musa.bao@hotmail.es
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