En el Nombre de Al-lah el Clemente el Misericordioso
"DILE A MIS SIERVOS QUE SOY EL PERDONADOR EL MISERICORDIOSO..."
INTRODUCCIÓN
Toda alabanza es para Al-lah y que Sus bendiciones recaigan sobre Su elegido Mensajero (s.a.w.). En las páginas siguientes, he citado algunos Ahaadiz que hacen referencia al bendito mes de Ramadán. El Sagrado Profeta (s.a.w.) nos estimula en estos Ahaadiz a que nos reformemos adquiriendo las grandes virtudes y bendiciones de este mes. Pero nuestra negligencia en estos días, se ha vuelto tan acentuada, que ni actuamos de acuerdo a su consejo, ni tampoco prestamos la atención que le corresponde, hasta tal extremo, que incluso muy pocos de nosotros somos conocedores del gran beneficio que podemos obtener de tan bendito mes.
El propósito de reunir estos Ahadiz en este libro, es para animar a los Imames de las Mezquitas, líderes de “Salat de Tarawih” y otros bien versados musulmanes quienes de corazón se interesan por el Din del Islam, para que lean y expliquen su contenido en las mezquitas durante los primeros días de Ramadán [o antes], para que así, a través de la gran Misericordia de Al-lah y las benditas palabras de Su mas Amado Profeta, podamos obtener el adecuado respeto por Ramadán junto a sus bendiciones. Esto nos conducirá hacia una actuación sobre Sus órdenes manteniéndonos alejados de las malas acciones.
Rasulullah (s.a.w.) dijo: “Si Al-lah guiase a una persona a través de ti, esto sería mejor para ti, que los camellos rojos [algo que está considerado como una preciosa propiedad]”. Ramadán es para los musulmanes un gran favor de Al-lah. Este favor solo puede ser apreciado como tal si sabemos reconocerlo; de lo contrario, Ramadán llegará y se irá sin haber podido obtener sus beneficios. Está indicado en un Hadiz. “Si mi Ummah realizase lo que Ramadán es en realidad, desearían que Ramadán durase todo el año”. Tal es el valor de este mes de ayuno. En otro Hadiz se nos exhorta: “El ayuno de Ramadán y ayunar tres días en cada mes, mantiene alejados los malos pensamientos del corazón y lo purifica”. Los Sahabah (r.a.) [compañeros] acostumbraban a ayunar incluso durante el Yihaad y en fatigosos y agobiadores viajes a pesar de haberle dado permiso Rasulullah para que cortasen su ayuno.
En un Hadiz de Muslim [recopilación], está relatado que una vez los Sahabah se detuvieron para descansar en un viaje de Yihad. Era un día de muchísimo calor y [debido a la pobreza e que vivían] no tenían suficiente ropa como para protegerse de los rayos del Sol. En tal estado, muchos de ellos tenían que usar sus manos como parasol. Algunos estaban ayunando y desfallecían debido a la debilidad y al intenso calor el cual tenían que soportar. Algunos de los Sahabah ayunaban durante todo el año.
Hay numerosos Ahadiz en donde se explican diferentes versiones de Ramadán. Sería imposible para mi el intentar en estas páginas recopilarlos en su totalidad, y si tuviera que enumerar y explicar cada uno de ellos, los lectores podrían aburrirse; cuanto mas, en estos días en donde la falta de interés va en aumento con respecto a los asuntos del Din, tanto en su conocimiento como en su práctica.
Por este motivo doy fe en este libro, tan solo de veintiuno dividiéndolos en tres capítulos, A saber:
Capítulo I, sobre las Virtudes de Ramadán (10 Ahadiz).
Capítulo II, sobre Laylatul Qadr (7 Ahaadiz)
Capítulo III, sobre I’tikaf (3 Ahaadiz).
Al final, a título de completar este libro, he incluido un amplio Hadiz. Que Al-lah acepte este trabajo a través de Su Gracia y las bendiciones de Su Amado Rasul Muhammad (s.a.w.) y me conceda a mí y a los musulmanes la capacidad de poder obtener beneficio de ello. ¡Aamiiin!.
MUHAMMAD ZAKARIYYA KANDHALVI
CAPITULO UNO
LAS VIRTUDES DE RAMADÁN
Salmán comunica: “En el último día de Sha’aban, el Mensajero de Al-lah (s.a.w.) se dirigió a nosotros diciendo: “Oh gente, ahora se está acercando a vosotros un gran mes, el mas bendito. En él, descansa una noche más grande que mil meses, en excelencia. Es un mes en el cual Al-lah hizo obligatorio que el ayuno se realizase por el día; Y Él estableció el “Tarawiih” por la noche como una “Sunnah”. Quien quiera que en este mes se esfuerce por acercarse a Al-lah realizando cualquier acto no obligatorio, obtendrá por ello la enorme recompensa igual a la que hubiese realizado con un acto obligatorio en cualquier otro momento del año. Y quien quiera que observe un “Fard” recibirá la recompensa de setenta “Fard” realizados en cualquier otro día del año. Este es verdaderamente el mes de la paciencia, y la recompensa a la verdadera paciencia es “Yannah (el Paraíso); es el mes de la compasión hacia nuestros semejantes; es el mes en el cual el “Rizq” (la provisión) del auténtico creyente es aumentada. Quienquiera que provea de alimento a un ayunante para que rompa el ayuno (a la puesta del sol), obtendrá como recompensa el perdón de sus faltas y la emancipación de “Yahannam” (Infierno), y la misma recompensa que le corresponde a aquel a quien él facilitó el alimento sin que a este le disminuya su recompensa en lo más mínimo”. Sobre eso dijimos: “Oh Mensajero de Al-lah, la mayoría de nosotros no tiene los medios suficientes para proveer satisfactoriamente a un ayunante con alimentos en la ruptura de su ayuno”. El Mensajero de Al-lah respondió: “Al-lah concede la misma recompensa a quien provea a un ayunante de un dátil, una bebida de agua o un sorbo de leche para romper el ayuno. Este es un mes en donde la Misericordia de Al- lah desciende en la primera parte, Su perdón en la del medio y en su última parte, la emancipación del fuego de “Yahannam” (Infierno). Aquel que en este mes alivie la carga de sus sirvientes (el garante), Al-lah le perdonará y le librará del fuego de “Yahannam”. “Y en este mes hay cuatro cosas que deberíais hacer insistentemente, dos de ellas complacer a vuestro Señor, mientras que las otras dos son aquellas las cuales no podréis hacer. Dos con las que podéis complacer a vuestro Señor son, la continua recitación del “Kalimah”: Laa ilaha il-lal Lah y hacer mucho “Istighfar” (pedir el perdón de Al-lah con “Astaghfirullah). Y para las otras dos que no podréis hacer, deberíais pedirle a Al-lah que os permita la entrada al “Jardín”Y buscar Su protección del fuego de “Yahannam”. Y quien quiera que dé a una persona que esté ayunando, agua para beber, Al-lah le proveerá de una bebida directamente de mí manantial; tal es el bien de esa bebida, que una vez la haya probado, jamás volverá a estar sediento hasta su entrada en “Yannah”. (Comentado por ‘Ibn Juzaima’ en su “Sahih”.
COMENTARIO
Todos los temas hacia los cuales este “Hadiz” dirige su atención, han sido, además, resaltados en muchos otros “Hadices” sobre las virtudes del “Ramadán”. Un buen número de importantes puntos se nos dan a conocer en este “Hadiz”. Lo primero, hay que tener en cuenta que Rasulullah (s.a.w.) entregó este sermón al final del mes de “Sha’baan”; la razón clara de esto, fue para intentar establecer en nuestras mentes la gran importancia de (el venidero) “Ramadàn” y con ello poder recordarlo y no permitir en ningún momento dejar de darle el mérito que le corresponde. Después de haber descrito las virtudes de este mes, la atención es dirigida específicamente hacia varios asuntos importantes. Primero el de “Laylatul Qadr” por ser verdaderamente la noche mas preciada. Después de eso se expone, en el “hadiz” citado con anterioridad, que el ayuno durante el día Al-lah lo estableció como obligatorio, y la salat de “Tarawih” por la noche como “Sunnah” para Su complacencia. Se puede observar a través de este “Hadiz” que la orden para las oraciones de “tarawih” son también establecidas por el Mismísimo Al-lah y los demás “Ahadiz” de Rasullulah (s.a.w.) son de hecho, confirmatorios.
Todas las autoridades están de común acuerdo, que las oraciones con respecto a “Tarawih” son “Sunnah”. Maulana Sheik Abdul Haq Dehlavi escribió en su libro “Maa Thabata Bis Sunnah”, que si la gente de una ciudad fallasen en cumplir con las oraciones de “Tarawih”, su líder musulmán deberá exhortarles a su cumplimiento por la fuerza. Aquí hay un dato para tener en cuenta: Muchos son de la opinión que simplemente con escuchar en ocho o diez días toda la recitación del Corán durante “Tarawih” en una “Masyid” reconocida, es suficiente para que por medio de lo cual la valía de la “Sunnah” sea conseguida. Esto es un error porque hay dos cosas a tener en cuenta:
Primero, es una “Sunnah” escuchar la completa recitación del Corán en “Tarawih” durante el mes de Ramadán; en segundo lugar, es “Sunnah” realizar la “Salaat” de “Tarawih” mientras dure Ramadán. Ambas deberán ser cumplidas con la atención que le corresponde.
Y para aquellos que están de viaje y no pueden cumplir con ambas “Sunnah’s” debido a que no tienen la certeza donde podrán estar [en diferentes momentos o lugares); es aconsejable para ellos que durante la primera parte del “Ramadán” recitasen la totalidad del Corán en “Tarawih”, para que de esta manera no permanezca incompleto. Luego, allí donde quiera que estén, si se le presenta la ocasión de unirse al “Tarawih” deberían aprovecharla.
Otro punto que se nos da sobre el “Hadiz” arriba indicado, es que Rasulullah (s.a.w.) nos ha informado que cualquier acto “Nafl” (no obligatorio) en Ramadán, es recompensado como “Fard” (obligatorio) en tiempos normales, mientras que un acto “Fard en Ramadán conlleva en sí la recompensa de setenta “Faraa’id realizados en cualquier otro día del año.
En este punto, deberíamos sopesar además del cumplimiento religioso, que importancia le damos a las prescripciones religiosas obligatorias en Ramadán y… ¿cuanto “Nafl”
realizamos? En lo que se refiere al cumplimiento del “Fardh” podemos comprobar que mucha gente que después de haber tomado “Suhur” [comida antes del amanecer], regresan a sus lechos y como resultado, no realizan la “Salat” del “Fajr”. Muchos lohacen pero no con la “Yama’at. Crea una impresión de desagradecimiento hacia Al-lah por el alimento que hemos tomado en el momento del “Suhur” como también no haber cumplido con el “Fard” mas importante y haberlo realizado sin la compañía de la “Yama’at” [congregación]. Rasulullah (s.a.w.) dijo que: “No hay la salaat para aquellos que viviendo cerca de una mezquita, no la realizan en ella”.
En el libro “Mazaahir Haq” podemos comprobar que cuando alguien, sin tener una excusa válida, realiza su “Salaat” sin la “Yama’at” [en grupo], el “Fardh” se ha cumplido, pero no se ha obtenido la completa recompensa de la “Salaat”. De la misma manera, en muchos casos sucede lo mismo con el “Iftar” [ruptura del ayuno] en donde la “Salaat del Maghrib” es desatendida; y cuantos, de los que vienen a la Mezquita, pierden el primer “Takbir”, incluso, llegan a perder el primer “Rakaa’t. Debido a la larga duración de la “salaat” de “Tarawih”, algunos llegan a realizar la “Salaat” de “Ishaa” antes de su propio tiempo! ¡Esta es la triste manera con la que
observamos nuestra “Salaat” en Ramadán! En orden de cumplir un “Fardh” tres son abandonados. Cuantas veces podemos observar que hasta la “Salaat” de “Duhr” es ignorada porque estamos durmiendo [la siesta], mientras que el “Asr” se atiene al incumplimiento debido a que estamos demasiado ocupados comprando, vendiendo o cocinando la comida para el “Iftaar”. Si esto sucede con lo “Faraa’id, entonces es muy fácil poder imaginar la poca importancia que reciben los actos que son “Nafl”. Es fácil darse cuenta, que debido al sueño, el tiempo en la “Salaattul Israq” [después de la salida del sol] y “Sallatud-Duha” [antes del mediodía] son desatendidos. Después fijémonos en la “Salat Auwabiin” [justo después del “Maghrib”]; aquí, nos encontramos ocupados con el “Iftar” y amilanados con la perspectiva de “Tarawih” una hora después; de manera que esta “Salaat” también es descuidada. Adicionalmente, nos encontramos con la “Salatul Tajayud” en donde el tiempo es el mismo que para el “Suhur”, con el resultado de que esto también se atiene al incumplimiento. Uno podrá encontrar mil y una excusas de no encontrar tiempo para estas “Nawafil”, aún así, podemos observar que sí son muchos los que en estos preciosos días encuentran el tiempo para cumplir con estas “Ibaadah".
Personalmente, he tenido la oportunidad de poder observar a mi maestro Maulana Jalil Ahmad durante muchos Ramadanes. Era una persona de avanzada edad y complexión débil, pero a pesar de ello, acostumbraba a recitar uno y un cuarto “Yuz” [parte] del Qurán en “Nafl Namaaz” después del “Maghrib”. Después de eso, acostumbraba a emplear casi media hora para comer y otras necesidades en la preparación para l a Salat de “Tarawiid”. Era habitual en él, cuando se encontraba en India, permanecer durante dos horas y cuarto de pie en “Tarawiid”, y tres horas y media cuando residía en Medina “Munauwarah. Mas tarde solía dormir durante dos o tres horas [según la estación del año]. Acto seguido y una vez mas, acostumbraba a recitar el Corán en la Salat de “Tahayyud” hasta media hora antes del “Fayr” momento que aprovechaba para tomar el “Suhur”. Desde en ese entonces hasta el “Fayr” permanecía ocupado con la recitación del Corán o recitando sus “Wazifas”. Con el romper del Alba realizaba la Salat del “Fajr” y que una vez finalizada se entregaba a la meditación [Muraqabah] hasta “Ishraq”. Terminadas sus oraciones de “Ishraq” tenía por costumbre escribir una parte de su famoso comentario “Bazlul Mallhud en árabe sobre “Abu Daud” hasta el mediodía; después, como era habitual en él, permanecía ocupado atendiendo a su correo y dictando las respuestas. Una vez finalizado con el correo descansaba hasta la oración del “Duhr” y continuaba su recitación del Corán hasta “Asr”. Desde “Asr” hasta el Maghrib, permanecía ocupado con “Tasbih” y en conversación con aquellos que iban a visitarle.
Cuando hubo completado “Bazlul Mallhud” se mantenía ocupado leyendo algunas obras religiosas. Este era su programa diario durante todo el año. Aún así, en Ramadán solía emplear un poco mas de tiempo en su “Ibaadat” prolongando la duración de sus Raka’at. Otros de nuestros fieles religiosos, acostumbraban a tomar el mismo cuidado en Ramadán o incluso más; de lo cual se puede deducir, que no es tarea fácil imitarlos. Sheikhul-Hind Maulana Mahmuudul Hassan (rahmatullah alaihi) tenía por costumbre permanecer en “Salaat Nafl” una vez concluido “Tarawih” hasta el “Fajr”, precediéndole y deleitándose a continuación, con la recitación del Corán por los diferentes “Huffaaz” uno tras otro. Maulana Shah Abdur Rahim Raipuri permanecía día y noche ocupado con “Tilawaat” [recitación] del Corán durante todo el Ramadán. No le quedaba tiempo libre ni para atender la correspondencia o recibir visitas. Solo a sus íntimos más especiales les era permitido visitarle por un breve espacio de tiempo después de “Tarawih” y que él aprovechaba para tomarse una taza de té.
La razón de sacar a relucir la manera en que estas personas piadosas pasaban sus Ramadanes no se debe al hecho de aportar una lectura casual, sino más bien con el propósito de que podamos animarnos a seguir sus nobles ejemplos y esforzarnos en ello dentro de lo mejor de nuestras posibilidades. Que admirable sería, para aquellos que no están presionados por las necesidades mundanas, tratasen de enmendar al máximo su vida religiosa en este mes después de haber permitido que once meses del año pasasen mal aprovechados. Para los que tengan que estar en sus oficinas, o en diferentes puestos de trabajo a las ocho, nueve o diez de la mañana, no tendrían que encontrar demasiadas dificultades, por lo menos en Ramadán, de emplear desde el tiempo de “Fajr” hasta el momento de empezar a trabajar en sus diferentas empresas, con la recitación del Corán. Después de todo, para cumplir con nuestras necesidades mundanas siempre hay un hueco dentro de nuestros horarios de oficina. Para aquellos en donde sus tareas se desarrollan en el cultivo y la labranza de sus tierras y que normalmente no están al servicio de nadie, nada debería impedirle la recitación del Corán durante las horas de trabajo en sus granjas. Después fijémonos en los hombres de negocios, almacenistas y comerciantes. No existe prácticamente nada, que les impida la recitación del Corán en Ramadán durante las horas comerciales, o cerrar un poco más temprano de lo habitual con la intención de ofrecer una parte de ese tiempo para su recitación. Después de todo existe un gran vínculo entre Ramadán y “Tilaawat” del Corán. Casi todas las Escrituras [Divinas] de Al-lah fueron reveladas en este mes. Similarmente en este mes, el Corán fue descendido desde la “Louhul Mahfuz” [las Tablas Divinas Protegidas] al “Sama’a ud Dunia” [Al Cielo sobre la Tierra] desde donde fueron reveladas intermitentemente a Rasullulah (s.a.w.) a lo largo de veintitrés años.
Al Profeta Ibrahim (a.w.) se le fueron dadas sus escrituras en el primer o tercer día de este mes, y David (a.w.) recibió los “Salmos” sobre el doce o dieciocho de este mes. El Profeta Moisés (a.w.) recibió la “Torah” en el sexto; Isa [el Profeta Jesús], (a.w.) recibió el “Inyil” [Los Evangelios] sobre el doce o el trece. De esto, se puede observar la relación tan cercana que existe entre las Divinas Escrituras y el mes de Ramadán. Por esta razón, durante este mes se debería realizar tanto como fuera posible “Tilawat” del Corán; tal era la costumbre de nuestros hombres piadosos. Yibril (a.w.) acostumbraba a recitarle la totalidad del Corán a nuestro Profeta Muhammad (s.a.w.) en el mes de Ramadán. En algunos informes, está indicado que Rasulullah (s.a.w) solía hacer la recitación y Yibril (a.w.) acostumbraba a escucharle. Combinando ambos comunicados, los “Ulama” han dicho que es “Mustahab” leer el Corán de tal manera, que mientras uno lo recita, los demás escuchan. Después, otra persona recita mientras que el resto escucha. Así que, recitad el Corán tanto como os sea posible; cualquiera que sea el tiempo que reste tampoco debería ser malgastado. Rasulullah (s.a.w.), dirigió nuestra atención hacia otras cuatro cosas a tener en cuenta aconsejando practicarlas tanto como nos fuese posible. Esta son, la recitación del “Kalimah Tayibah”, “Istghfar”, suplicar para que seamos admitidos en el Paraíso y buscar refugio del “Yahannam”. Por lo tanto cualquier tiempo libre debería ser empleado en estas cuatro cosas. ¿Cual es la dificultad respecto a mantener entretenida la lengua con la recitación de “Darood” (Salwat) o “Laa ilaaha il’lal-lah” mientras estamos ocupados realizando las tareas de cada día?
En el mismo Hadiz, Rasulullah (s.a.w.) deja entredicho unas cuantas cosas más: Ramadán es el mes de la paciencia. Por lo tanto, si incluso se llegara a experimentar gran dificultad en el ayuno, uno deberá soportarlo alegremente y con paciencia; uno no debería quejarse como muchos-as lo hacen durante los calurosos días de verano. Lo mismo sucede cuando alguien pierde el “Suhur”, tampoco tendría que lamentarse. Si nos sentimos cansados en el momento de “Tarawih”, esto también habrá que soportarlo con fortaleza de ánimo. No lo consideres como una gran imposición o una dura experiencia, de lo contrario esos actos pudieran perder credibilidad con Al-lah. Cuando damos la espalda al mundo de los placeres, nos abstenemos de comer y de beber por la causa de la subsistencia, además de buscar el placer de Al-lah, ¿no se tornarán entonces ligeras nuestras dificultades?
Mas adelante, el Hadiz pone de manifiesto que este es el mes de la compasión, especialmente con los pobres y los destituidos. La compasión tendría que ser de una naturaleza práctica; si diez diferentes clases de alimento están dispuestas en la mesa ante nosotros para Iftar, por lo menos, tres o cuatro de ellas habría que dejarlas aun lado para los pobres y necesitados; incluso, si no pudiéramos tratarlos tan generosamente como a nosotros mismos. Demostrar compasión hacia los pobres, como en cualquiera de otros muchos asuntos más, los Sahaba fueron auténticos ejemplos vivientes respecto a esta generosa manera de actuar. Es nuestro deber continuar, o por lo menos intentar seguirles. Existen cientos de miles de episodios que podrían dejarnos estupefactos. Fijémonos en el siguiente ejemplo: Durante la batalla de Yarmouk, Abu Yaham relata que salió en busca de su primo, llevando con él un pellejo de cuero lleno de agua con el propósito de poder ayudarle dándole agua para beber y lavar sus heridas en caso de que pudiera estar vivo, o mal herido. Pudo encontrarlo tendido entre los heridos. Cuando le preguntó si deseaba algo de agua, él respondió, “Sí”. En ese momento, alguien próximo a él estaba quejándose. Mi primo, con un gesto de su mano indicó hacia el lugar de donde venían los quejidos y haciéndome saber que primero satisficiese la sed de su vecino dándole de beber a él primero. Así lo hice; y pude comprobar, que también estaba sediento. Justo en el momento que aproximaba el agua a su boca, una tercera persona se expresaba con gemidos. El segundo apuntó hacia el tercero, insistiéndome que primero le diese de beber a él. Me apresuré hacia el tercer hombre, pero este fallecía justo en el momento de aproximarle la boca del pellejo de cuero hacia sus labios; entonces, me fui hacia el segundo y pude comprobar que también había muerto. Cuando volví al lado de mi primo, él también había dejado de existir convirtiéndose así en un mártir”. Este es el espíritu de sacrificio que nuestros antepasados poseían. Que Al-lah esté complacido con ellos y a nosotros nos conceda la habilidad de poder seguir sus pasos.
Hazrat Ibn Umarh informó acerca de una declaración de Rasulullah (s.a.w.), quien dijo que siempre existen en todos los tiempos quinientas personas elegidas que disfrutan del favor de Al-lah junto a cuarenta Abdals (grandes santos). Cuando uno de ellos fallece, otro ocupa su lugar. Los Sahaba preguntaron a cerca de sus excepcionales y virtuosas costumbres. Rasulullah (s.a.w.), dijo, “ellos perdonan al opresor, muestran benevolencia hacia el malhechor, y por causa del amor que sienten hacia sus semejantes, comparten sus provisiones con los necesitados”.
En otro Hadiz, está establecido que aquel que alimentase al hambriento, cubra al desnudo y ofrezca refugio al viajero, ciertamente Al-lah le salvará de los terrores del Día del Juicio. Yahia Barmaki acostumbraba a darle a Hazrat Sufyaan Zowri’, mil ‘Dirhams’ cada mes, con lo cual Hazrat Abu Sufyaan acostumbraba a prosternarse ante Al-lah suplicando: “Oh Al-lah, Yahia me ha proveído suficientemente para cubrir mis necesidades mundanas, Tú, a través de tu Gran Misericordia, cubre sus necesidades en la Otra Vida”. Después de la muerte de Yahia, algunas personas lo vieron en sueños; al preguntarle respecto a que es lo que le había sucedido en el Más Allá, el respondió: “A través de las súplicas de Abu Sufyaan yo he sido perdonado por Al-lah”. Adicionalmente, Rasulullah (s.a.w.) hizo mención de la virtud de ofrecer alimento a un ayunante en el momento de romper el ayuno. En un Hadiz está registrado, que los ángeles, durante las noches de Ramadán invocan bendiciones sobre aquel, que con alimentos adquiridos con sus ganancias “Halal”, hubiese ayudado a un ayunante a la ruptura de su ayuno, y en la noche de “Laylatul Qadr”, Yibril (a.s.) estrechará manos con él. La señal de esto, es que su corazón se enternecerá y al mismo tiempo lágrimas fluirán libres e incontroladas a través de sus ojos. Hamaad bin Salamah, un famosísimo “Muhadiz”, tenía por costumbre alimentar en tiempo de “Iftar”, a cincuenta personas cada día del mes de Ramadán. (“Ruhul Bayaan”).
En la última parte del Hadiz, Rasulullah (s.a.w.), llamaba a la primera parte de Ramadán, el periodo de Misericordia, queriendo dar a entender que la Misericordia de Al-lah es derramada sobre los creyentes. Aquellos que expresan su gratitud hacia Al-lah por Sus bondades, la reciben inconmensurablemente. El Corán deja expresado: “Si sois agradecidos, sin duda Os concederé más”.
La parte intermedia de Ramadán, es el periodo cuando el perdón es concedido a los creyentes como recompensa por haber estado ayunando durante su primera parte. Y el último tercio de Ramadán, trae la inmunidad del “Yahannam”. Esto está corroborado por un buen número de “Ahaadiz” parecidos. En mi opinión personal, aquí Ramadán ha sido dividido en tres partes debido a que por regla general, existen tres tipos de personas. Primeramente están aquellos que no tienen carga de pecados. Por lo cual y desde el mismo comienzo del Ramadán, la Misericordia de Al-lah y Sus Bondades descienden para ellos. En segundo lugar, están los que su cúmulo de faltas no son demasiado pesadas; obtendrán el perdón después de haber ayunado una tercera parte del Ramadán. Y en tercer lugar, están los pecadores grávidos; para ellos, el perdón solamente les llega después de haber estado ayunando la mayor parte del Ramadán. Para quienes hayan recibido la Misericordia de Al-lah justo desde el primer momento y sin tener faltas que perdonar, verdaderamente serán bendecidos con infinitas recompensas. (Y al-lah es el mejor conocedor). Otro punto mencionado en el Hadiz, establece que en Ramadán los amos deberán ser indulgentes con sus sirvientes, después de todo, ellos también están ayunando. Demasiada carga de trabajo duro, sería un gran peso para poder sobrellevarlo. Por lo tanto, ¿porqué no contratar a un trabajador para que realice las tareas extras? Naturalmente, esto solamente es aplicable cuando el sirviente está cumpliendo con su ayuno; de no ser así, no existiría ninguna diferencia entre Ramadán y cualquier otro mes del año. Es la cúspide de la insensibilidad de algunos amos, que mientras ellos no ayunan, estos mantienen una dura actitud hacia aquellos de sus empleados que sí guardan el ayuno. Por último, en el Hadiz de Rasulullah (s.a.w.) exhortaba a los Sahabah que hay cuatro cosas que deberían repetir constantemente. Primero; la recitación del “Kalimah Tayyibah” el cual está reconocido en los “Ahaadiz” como la forma mas elevada de “Dikr”. En “Mishkaat”, Abu Said Khudri relata: “Una vez el Profeta Moisés (a.w.) solicito de Al-lah que le favoreciese con una súplica especial con la cual pudiese recordar a Al-lah y también demandar de Él. En relación con dicho ruego, Al-lah le pidió que recitase este “Kalimah”: (en árabe) “la ilaha il al-lah”.
El Profeta Moisés dijo: “Oh Al-lah, este es un verso recitado por todos Tus siervos; deseo uno que sea especial”. Al-lah respondió: “Oh Musa, si los siete cielos, la tierra y todos sus ocupantes excepto Yo Mismo, los colocásemos en el plato de una balanza y este “Kalimah” en el otro, el “Kalimah” los sobrepasaría a todos en peso”.
En otro Hadiz está relatado. “Quien recite con sinceridad este “Kalimah”, las puertas del “Yannah” se abren inmediatamente para él y nada se interpondrá entre él y el Trono de Al-lah”. La única condición es, que quien lo recite tendrá que abstenerse de cometer faltas graves. AL-lah debido a Su Infinita Misericordia provee abundantemente a su creación con todo aquello que necesite. Podemos darnos cuenta de la manera que trabaja esta ley sobre el mundo, si observamos nuestras básicas necesidades mundanas, eg. el agua que todos necesitamos, (en la mayoría de los casos) es fácilmente obtenible, mientras que el oro, por no ser de uso común, apenas se consigue. De manera similar, el “Kalimah”, que es la forma más elevada de “Dikr”, está disponible para que todos podamos recitarlo y disfrutar de sus bendiciones.
La segunda recomendación mencionada en el Hadiz anterior es la profusa recitación de “Istighfar” (pedir por el perdón de Al-lah). Varios Ahaadiz informan acerca de “Istighfar”. En un Hahaadiz podemos leer: “Quienquiera que recite abundantemente “Istighfaar”, Al-lah le facilitará una salida a todas sus dificultades y aliviará sus aflicciones. De igual manera, recibirá su provisión a través de diferentes e inimaginables fuentes”. En otro Hadiz , Rasulullah (s.a.w.) dijo: “Cada ser humano es un pecador, pero el mejor de los pecadores son aquellos que se arrepienten y buscan el perdón”. Cuando una persona comete una falta, un punto negro se establece en su corazón, pero cuando se arrepiente, este desaparece; de lo contrario permanecerá en su corazón para siempre”. En el mismo Hadiz, el Profeta (s.a.w.) nos aconsejó suplicar por el “Yannah” y la protección del Fuego del Infierno”.
HADIZ Nº 2
Abu Huraira relata que Rasulullah (s.a.w.) dijo: “A mi “Ummah” le han sido concedidas cinco cosas especiales que no le han sido dadas a nadie antes que a ellos. El olor de la boca de un ayunante musulmán es más querido para Al-lah que el fragante aroma del almizcle. Los peces en el mar buscan por el perdón a su favor hasta el momento en que ellos rompan con su ayuno. Cada día, Al-lah prepara y decora Su especial “Yannah” y a continuación le dice: “Cercano está el momento en donde mis fieles siervos dejarán a un lado las tribulaciones (del mundo) y vendrán a ti. En este mes, los rebeldes “Shayatiin” (Satanes) son encadenados, para que así no puedan provocar aquellas maldades que normalmente acostumbran a realizar durante los demás meses del año a excepción del mes de Ramadán. En la última noche de Ramadán, los ayunantes musulmanes son perdonados”. Respecto a esto los Sahaba preguntaron: “Oh Mensajero de Al-lah, esa noche, ¿es “Laylatul Qader”? Rasulullah (s.a.w.) respondió: “No. Pero, ¿no es acaso justo recompensar al siervo que cumplió con su deber?”.
COMENTARIO
Rasulullah (s.a.w.) en este Hadiz, menciona cinco clases de regalos de Al-lah los cuales no han sido concedidos a otras gentes (ayunantes) antes del Islam. Si en verdad pudiésemos apreciar solamente la grandeza por parte de Al-lah de tan enorme bondad, sin lugar a dudas que trataríamos de obtener las ganancias de estos favores tan especiales. Primero, se nos informa que el olor de la boca del ayunante es mas agradable parra Al-lah que la fragancia del almizcle. Analistas mencionan ocho posibles significados al respecto. De ellos, tres, ofrecen las explicaciones más aceptables:-
a.Algunos son de la opinión que en el Mas Allá, Al-lah recompensará ese olor de boca con fragantes esencias más dulces y refrescantes que el almizcle. (Durre Manzur)
b.En el día de “Quiyamah” (Juicio) cuando resurjamos de las tumbas, un dulce aroma emanará de las bocas de aquellos que ayunaron, siendo este aroma mas fragante que el almizcle.
c.La interpretación más aceptable, en mi opinión, es el criterio que en este mismo mundo dicho olor (de boca) es más fragante para Al-lah que el almizcle. Esto demuestra el vínculo de amor que existe entre Al-lah y Sus ayunantes criaturas.
Todos sabemos que incluso el olor desagradable que procede de la persona que verdaderamente y sinceramente uno ama, es en si mismo atractivo para el amante, quien en este caso es el Mismísimo Al-lah. Lo cual indica la cercanía existente del ayunante hacia Al-lah. EL ayuno es una de las formas más apreciadas de “Ibadaah” (adoración) a los ojos de Al-lah y por esta razón un Hadiz confirma que la recompensa por cada acción es llevada por los ángeles, pero Al-lah dice: “La recompensa del ayuno Yo Mismo la concedo porque es solamente para Mí”. Otra versión sobre el mismo Hadiz (cuando es leído de manera diferente), dice: “Yo Mismo Me convierto en su recompensa”. ¿Y que recompensa puede ser más excelsa para el amante, que tener acceso hacia el Amado? En otro Hadiz podemos leer: “El ayuno es la puerta de todas las formas de “Ibadaah” (adoración). Esto significa que a través del ayuno, el corazón es iluminado y debido a ello, este se ve inducido por el deseo hacia otras formas de adoración. Esto solo es en el caso de que el ayuno sea como tiene que ser cumplido, con todos sus requerimientos (como lo explicaré más adelante), y no meramente un mantenerse hambriento y sediento.
NOTA: En esta junción, deseo dirigir la atención a un punto en particular. A raíz de este Hadiz, algunos “Imames” (especialmente Imaam Shafii) prohibieron limpiarse los dientes con “Miswaak” después del mediodía, mientras que los “Hanafis” lo consideran de ser “Mustahab” (preferible) en todo momento. El argumento de los “Imames” está basado en que a través del “Miswaak” el mal olor de los dientes desaparece, mientras que los “Hanafis” mantienen que el olor al que se hace referencia es el producido por estar el estómago vacío y no por algo relacionado con los dientes.
El segundo y especial favor, es que los peces en el mar hacen “Istighfaar” (buscando el perdón) para aquel que ayuna. Aquí el propósito es explicar como diversidad de entidades vivientes ofrecen rogatorias a su favor. Mi tío Maulana Muhammad Ilyas (r.a.) solía decir que aparentemente esto es así porque Al-lah dice en el Corán: “Verdaderamente aquellos que creen y actúan rectamente, Al-lah hará que sean amados (en este mundo)”. Un Hadiz clarifica esto adicionalmente: “Cuando Al-lah ama a una persona, Él le dice a Yibril, ‘Yo amo a esta persona, por lo tanto tu debes también amarlo’. Entonces Yibril también ama a esa persona y hace una proclama a los cielos: “Esta persona es amada por Al-lah; por lo tanto, también todos tenéis que amarla”. Acto seguido todos los residentes de los cielos comienzan a amarlo. Entonces, el amor hacia esta persona se extiende por toda la tierra. Normalmente, solo aquellos que mantienen un estrecho vínculo de relación con una persona manifiestan un amor hacia ella, pero aquí este amor se extiende hacia todos los rincones; incluso los animales en las junglas y los peces en el mar manifiestan lo mismo. Todos ellos en ese entonces rezan en su representación.
El cuarto favor es que los rebeldes “Shayatiin’s” (demonios) son encadenados, razón por la cual el mal disminuye. Uno debe de prever esto, ya que debido al enorme deseo por la “Ibadaah” (adoración) en el bendito mes de Ramadán, los “Shayatiin’s” intentarán obsesivamente, mientras que les sea posible, arrastrar a los creyentes del camino recto para que así el mal aumente todavía más. Pero este no es el caso. Al contrario, podremos observar que el mal disminuye notablemente. Cuántos no son los borrachos que podemos ver, que con la llegada del bendito mes de Ramadán no abandonan la bebida. Cuantos otros muchos delincuentes podemos ver, que no dejan de delinquir durante el bendito mes de Ramadán. Aquí pudiera surgir la pregunta de, ¿si los Shayatiin’s” están encadenados, como es posible que continúen cometiéndose actividades pecaminosas aunque estas se hagan con menor intensidad? La respuesta es que no necesariamente todo el mal tenga que ser causado por los rebeldes ‘Shayatiin’. Habiendo estado viviendo sublimados durante once meses a los encaprichamientos y deseos de los ‘Shayatiin’s, la actuación de las acciones pecaminosas instigadas por ellos, se convierten en algo de segunda naturaleza, razón por la cual el mal continua estando presente durante el mes bendito de Ramadán. Por ello, aunque los ‘Shayatiin hayan sido encadenados, su influencia sobre nosotros se ha vuelto tan predominante, que seguimos sus pasos por nuestro propio acuerdo.
Otro punto que viene al caso es: Rasulullah (s.a.w.) dijo, “Cuando una persona comete una falta, una mancha negra se forma en su corazón; cuando él se arrepiente, este se borra, de lo contrario permanece. Cuando nuevamente él vuelve a reincidir con otra falta, otro punto negro ocupa su lugar (y así), hasta que su corazón se ennegrece totalmente. Entonces nada bueno pude entrar en su corazón”. Referente a esto, Al-lah dice en el Corán: “¡De ninguna manera! Excepto que en sus corazones perdura la impureza (del Mal)”. De ese modo sus corazones se quedan totalmente tiznados; en dichos casos, tales corazones adquieren una tendencia natural hacia esas inmoralidades. Esta es la razón porque tanta gente, y tan osadamente, comete la misma clase de pecado, pero cuando lo contrastan con otra falta de igual magnitud, entonces sus corazones lo rechazan. Por ejemplo, aquellos que toman vino, si se le dice que coman carne de cerdo este hecho sería detestable para ellos, cuando en realidad ambas faltas son igualmente pecaminosas. De igual manera, ciertas faltas cometidas con asiduidad fuera del Ramadán, el corazón también se ensucia con ellas; de tal manera, que incluso dichas faltas se cometen sin la intervención de los “Shayatiin”. Mi opinión personal es que no todos los “Shayatiin”son encadenados; solo los más rebeldes. Todos nosotros podemos observar que en Ramadán no se requiere una gran cantidad de proeza o un excesivo esfuerzo para realizar una buena acción. Como tampoco se necesita aplicar una gran cantidad de auto-control y sacrificio para evitar el mal, como lo seria en otros momentos. Maulana Sheikh Isaac era de la opinión, que para la gente impía, solo los más rebeldes Shayatiin son encadenados, mientras que para aquellos que son justos , todos los Shayatiin son encadenados.
El quinto favor es que el perdón se concede sobre la última noche de Ramadán (ver Hadiz anterior); y por causa de este gran favor, los ‘Sahaabah’ pensaron que se trataba de `Laylatul Qadr’; ellos sabían de las grandes bendiciones de esta noche en particular y por consiguiente preguntaron si se estaba refiriendo a ‘Laylatul Qadr’. La respuesta fue, que no lo era. Esto es meramente el favor concedido por haber estado ayunando hasta el final del mes de Ramadán.
HADIZ Nº 3
Kaab bin Ujrah (r.a.) relata: “Rasulullah (s.a.w.) dijo: “Acercaros al púlpito, y nosotros nos acercamos cerca del púlpito. Cuando hubo subido al primer peldaño dijo: “Aamiin”. Cuando lo hizo sobre el segundo peldaño dijo: “Aamiin”. Y ya sobre el tercer peldaño dijo: “Aamiin”. Cuando se bajó del púlpito le dijimos: ‘O Mensajero de Al-lah (s.a.w.), hoy te hemos oído decir algo que nunca antes habíamos escuchado”. Él (s.a.w.) dijo: “Cuando subí al primer peldaño, ‘Yibril’ (a.s.) apareció ante mi y dijo: “Infortunio para aquel que encontrándose con el bendito mes de Ramadán lo deja pasar sin haberse ganado el perdón”. A lo que yo contesté: “Aamiin”. Cuando subí al segundo peldaño, él dijo: “Infortunio para aquel ante quien tu nombre es mencionado y a continuación no recita ‘Durud’ (invocar las bendiciones de Al-lah) sobre ti”. Yo respondí: “Aamiin”. Cuando subí al tercer peldaño, él dijo: “Infortunio para aquel en cuya vida sus padres, o cualquiera de ellos, alcanzan la vejez, y (por no haberles atendido) no le es permitido entrar en “Yannah”. Yo respondí: “Aamiin"
En este Hadiz aparece, que ‘Yibril’ (a.w.) dio una locución respecto a tres faltas, sobre las cuales Rasulullah (s.a.w.) dijo: “Aamiin” sobre cada una de ellas. In Durre Manthur, está relatado que ‘Yibril’ (a.s.) aconsejó a Rasulullah para que dijera ‘Aamiin’. Siendo un ángel de tan alto nivel, las invocaciones de ‘Yibril’ sobre estas tres faltas, sin lugar a dudas van a ser aceptadas. Que Al-lah en Su Infinita Misericordia nos conceda Su ayuda y nos salve de estos tres peligros.
La primera persona mencionada anteriormente, incluso en Ramadán, el mes de las bendiciones y probidad, emplea sus días en pecado y desatendiendo sus deberes; por lo cual él no obtiene el perdón.
Ramadán es el mes de la Misericordia de Al-lah y, si incluso este mes lo invierte en pecado y negligencia, ¿como puede aspirar a que sus faltas sean perdonadas? La manera de obtener el perdón de Al-lah es cumplir con sus obligaciones en Ramadán tal como está impuesto por Al-lah, como el ayuno, ofrecer las oraciones de ‘Tarawiih’ y el arrepentimiento sobre sus faltas pasadas. La segunda persona desafortunada es quien a pesar de haber escuchado el nombre de Rasulullah (s.a.w.), aún así, no invoca ‘Duruud’ sobre él. Por esta razón, algunos eruditos religiosos lo consideran ‘Wayib’ (incumbente) que se recite ‘Duruud’ siempre y cuando el nombre de Muhammad (s.a.w.) es mencionado. En algunos Ahadiz, la persona que no logra hacer esto se le reconoce como desafortunada y mísera. Tales personas son reconocidas como aquellas que se extravían del camino hacia el ‘Yannah’, o incluso entre aquellos cuyo destino es el ‘Yahannam’ (Infierno) o quienes no podrán ver el bendito rostro de Rasulullah (s.a.w.).
Los eruditos nos dan varias interpretaciones acerca de estos ‘Ahaadiz’. El hecho en sí continúa permaneciendo, y el fracaso por no recitar ‘Duruud’ es verdaderamente muy desafortunado. ¿Y por qué razón no iba a ser así? Después de todo, los favores concedidos a esta ‘Ummah’ a través de Muhammad (s.a.w.) son de tal magnitud, que ni lo escrito, ni nuestros discursos podrían ser justos al intentar describirlos. Sus favores sobre nosotros son, por supuesto, extremadamente magnos. Por lo tanto, cualquier llamada de atención por negligencia del ‘Duruud’, está justificada. Por otro lado, la recompensa por el ‘Duruud’ es muy grande. El Hadiz nos enseña que: Quienquiera que recite ‘Duruud’ sobre el Profeta (s.a.w.), Al-lah envía diez bendiciones sobre él y los ángeles ruegan por él. Todas sus faltas son perdonadas, es elevado a un nivel más alto, recibe una recompensa tan grande como el ‘Monte Huhud’, y en su representación Rasulullah (s.a.w.) intercederá por él (Shifaa’at) en el Día de ‘Quiyaamah’ (Juicio). Otras adicionales promesas de recompensa son: Obtener la complacencia de Al-lah, misericordia e inmunidad contra Su ira; un ‘salvo-conducto’ contra los terrores de ‘Qiyaamah’; (incluso) ver el lugar prometido de uno mismo en ‘Yannah’ mientras continúe vivo sobre esta tierra. Conjuntamente con esto, está la promesa de jamás ser molestado por la pobreza y la necesidad, y poder disfrutar en compañía de Rasulullah (s.a.w.), la promesa de ayuda contra enemigos y la promesa de ser querido por otros. Los eruditos en ‘Fiqh’ han dicho que es ‘Fardh’ (obligatorio) la recitación de ‘Duruud’ por lo menos una vez en la vida; mientras que la misma recitación cuando se menciona el nombre de Rasulullah (s.a.w.) es ‘Waayib’ (recomendable).
La tercera persona mencionada en líneas anteriores del Hadiz es aquel, que durante su tiempo de vida, uno o ambos de sus padres alcanzan la vejez y a pesar de todo es incapaz de ganar el ‘Yannaah’ por haberlos servido. Los ‘Ulama’ han dicho que, en cada acto permisible, es obligatorio obedecer las órdenes de los padres. Uno no deberá ser irrespetuoso con ellos y mostrarse humilde, incluso, aún siendo incrédulos. Ni tampoco alzar la propia voz sobre la de ellos, ni dirigirse a ellos por sus nombres, y concederle la debida preferencia. Cuando sea necesario de dirigirse a ellos para invitarlos hacia el bien y alejarlos del mal, deberá hacerlo benignamente, y continuar teniéndolos presentes en sus oraciones, incluso si rechazan aceptar la invitación. En todo momento, deberá respetarlos y honrarlos.
En otro Hadiz se relata: “La mejor puerta para entrar al ‘Yannah’ es el padre. Si lo deseas mira por ella, y si lo deseas destrúyela”. Un ‘Sahaabi’ inquirió a Rasulullah (s.a.w.): ‘¿Cuáles son los debidos derechos hacia los padres?’. Él (s.a.w.) respondió: “Ellos son tú ‘Yannaah’ y tú ‘Yahannam’, i.e. su complacencia te conduce al ‘Yannaah’ mientras que su descontento te lleva al ‘Yahannam’. Más adelante está constatado en un ‘Hadiz’ que: “Cuando un hijo obediente se preocupa con amor y afecto por sus padres, la recompensa por este cuidado es la misma que se recibe por un ‘Maqbuul’ Hach (aceptado)”. En otro ‘Hadiz’, consta que: “Excepto asociar copartícipes con Al-lah, Al-lah perdona todas las faltas como a Él le plazca. No obstante en esta misma vida y antes de morirnos, Al-lah inflige a cambio, un merecido castigo por haber mostrado desobediencia hacia los padres”. Un ‘Sahaabi’ dijo: ‘O Mensajero de Al-lah, deseo ir al ‘Yihaad’. Rasulullah (s.a.w.) a continuación dijo: “¿Tú madre aún vive?”. Él respondió: ‘Sí’. Entonces Rasulullah (s.a.w.) dijo: “Atiéndela, porque el ‘Yannaah’ descansa bajo las plantas de sus pies para ti”. Y otro ‘Hadiz’ dice: “El placer de Al-lah yace en complacer al padre de uno, y la disciplencia de Al-lah yace en desagradar al padre de uno”. Según lo anteriormente señalado, no se puede concluir que aquellos padres que no fueron tratados adecuadamente y con el debido respeto y que ahora están muertos, no haya opción de encontrar una salida con la que poder enmendarse. Según la ‘Shari’ah’ existe una solución. El ‘Hadiz’ nos enseña, que en tales casos, uno debería orar insistentemente por obtener el perdón de ambos, y al hacer esto, será tenido en cuenta entre aquellos que son obedientes. Otro ‘Hadiz’ afirma, que la mejor acción que uno puede hacer después de haber fallecido su padre, es tratar a sus amigos y compañeros de manera cordial (tal como el padre lo hubiera hecho).
HADIZ Nº 4
Ubaadah Bin Saamit (r.a.) relata que Rasulullah un día cuando Ramadán estaba próximo dijo:" El mes de Ramadán, el mes de las bendiciones ha llegado a vosotros y en el que Al-lah se vuelve hacia vosotros enviándoos Su especial Misericordia, perdona vuestras faltas, reconoce la competición entre vosotros por las buenas obras y proclama a los ángeles sobre vosotros. Por lo tanto, mostrad ante Al-lah vuestra rectitud; en verdad, el más desafortunado y digno de compasión es aquel que ha sido privado de la Misericordia de Al-lah en este mes."
COMENTARIO
En este Hadiz, leemos sobre el espíritu competitivo entre los creyentes, en como cada uno trata de superar al otro en buenas acciones. En nuestra propia casa, me siento enormemente complacido al observar como las mujeres del lugar, compiten entre ellas en la recitación del Corán llegando a recitar quince o veinte partes de Él diariamente, sin que esto interfiera o perjudique sus actividades domésticas. Hago mención sobre esto, debido al sentido de gratitud hacia Al-lah, mostrando Su favor, y no alardear sobre ello. Que Al-lah acepte sus acciones y las nuestras aumentando para nosotros los actos meritorios.

HADIZ Nº 5
Abu Saiid Khudri (r.a.) relata que Rasulullah (s.a.w.) dijo: “Durante cada día y cada noche de Ramadán, Al-lah libera a un gran número de almas del Infierno. Además, y verdaderamente, a cada musulmán durante cada día y cada noche al menos una de sus oraciones le ha sido aceptada.
COMENTARIO
Aparte de este Hadiz, existen muchos otros en donde se pone en manifiesto que el ‘Du’aa’ de un ayunante es aceptada (Mustyaab).
En un Hadiz podemos leer, que en el tiempo de ‘Iftaar’ el ‘Du’aa’ es aceptado, pero como generalmente estamos tan absortos pensando en comer, nos olvidamos de esta oportunidad. Incluso el conocido ‘Du’aa’ en el tiempo de ‘Iftar’, se nos pasa por alto.
“O Al-lah por Ti he ayunado, en Ti yo creo, y en Ti yo confío, y en este momento rompo este ayuno con alimento venido de Ti”.
Abdul-lah bin Amr (r.a.) acostumbraba a recitar el siguiente ‘Du’aa’ en ‘Iftaar’:
“O Al-lah, Te pido, a través de Tú infinita Misericordia, la cual envuelve todas las cosas, que me perdones”.
En algunos libros podemos leer que Rasul-lulah (s.a.w.) solía decir:”O Tú, que eres Magno en Bondades, perdóname”.
Muchas otras súplicas han sido recomendadas para ‘Iftaar’, y no hay un ‘Dua’aa’ específico establecido especialmente para ese momento. Dicho tiempo (de ‘Iftaar’), es cuando ‘Dua’aa’ es aceptado; doblega ante Al-lah todas tus necesidades (y si te acuerdas , no te olvides de incluirme en tus ‘Du’aas’).
HADIZ Nº6
Abu Hurairah (r.a.) relata: Rasul-lulah (s.a.w.) dijo: “Hay tres clases de personas a quienes su ‘Du’aa’ no le es rechazado; el ayunante hasta el momento de la ruptura del ayuno; un líder justo y al oprimido cuyo ‘Du’aa’ Al-lah eleva por encima del cielo y abriendo las puertas de la Gloria, y El Mismo proclama: “JURO POR MI HONOR, QUE EN VERDAD YO TE ASISTIRÉ, INCLUSO AUNQUE SEA DESPUÉS DE CIERTO TIEMPO”.
COMENTARIO
En ‘Durre Manthur’ está registrado de ‘Aishah (r.a.) que, cuando Ramadán se hace presente, el rostro de Rasul-lulah (s.a.w.) solía cambiar de color. Entonces, era su costumbre incrementar su ‘Salaat’, volviéndose incluso más humilde en sus ‘Du’aas’ y mostrando además mayor temor de Al-lah. Según otro relato él (s.a.w.) a duras penas y casi nunca se recostaba sobre su lecho hasta que el Ramadán se hubiese acabado. Más adelante está constatado que los ángeles portadores del Trono se les ordena en el mes de Ramadán dejar a un lado todo lo demás y que reciten ‘Aameen sobre los ‘Du’aas’ de aquellos que están ayunado. Existe un gran número de ‘Ahaadith’ declarando que los ‘Du’aas’ del ayunante son respondidos. Cuando Al-lah por lo tanto ha prometido esto, y su veraz ‘Nabi’ (s.a.w.) nos lo ha informado, entonces no debería existir ni la menor duda respecto a la autenticidad de estos informes. Aún así, y por extraño que parezca, a pesar de todo podemos encontrar esa clase de personas quienes aparentemente no obtienen aquello por lo que han suplicado. Ellos piden y no reciben; pero esto no significa que sus ruegos hayan sido desatendidos. Llegados a este punto, uno debería comprender la importancia del ‘Du’aa’ que haya sido respondido.
Rasul-lulah (s.a.w.) nos ha hecho saber que cuando un musulmán suplica de Al-lah por cualquier cosa bajo la condición que no lo haga para romper lazos de consanguinidad o cualquier cosa pecaminosa, definitivamente recibirá una de las siguientes tres cosas: obtendrá exactamente aquello que pidió; y de no recibirlo, entonces Al-lah, o bien, aleja de su camino cualquier calamidad, en sustitución de aquello que él deseaba, o la recompensa por lo que había rogado, es guardada para él en el Más Allá. Otro Hadiz explica que en el Día de ‘Quiyaamah’, Al-lah llamará a Su siervo, y le dirá: “O siervo Mío, solía ordenarte que me pidieras solo a Mi prometiéndote que te respondería. ¿Me has pedido? El siervo responderá: ‘Si, lo hice’. Entonces Al-lah responderá: “No hay oración que hayas hecho y que esta no haya sido aceptada. Tú has suplicado para que cierta clase de calamidad se alejara de ti y así no verte afligido por ella, y eso es algo que Yo hice para ti ya en esta mundanal vida. Tú has rogado para que cierta pesadumbre fuese apartada de ti, pero el resultado de esa oración no se te ha dado a conocer. Por ello, Yo he establecido para ti tal y tal recompensa en el Más Allá”. Rasulul-lah dice que al hombre se le hará recordar una vez más todas y cada una de sus oraciones mostrándosele la manera de cómo fueron cumplidas en el mundo, como también la clase de recompensa que ha sido guardada para él la cual recibirá en la otra vida. Cuando vea dicha recompensa, desearía que ni una sola de sus oraciones fuese recompensada en la Tierra, para que así pudiera recibir su intrigo beneficio en el Más Allá.
Así que la oración es verdaderamente importante, y por lo tanto, su omisión en cualquier momento conllevaría consigo una gran pérdida. Aún cuando los signos externos parezcan indicarnos que nuestra oración no va a ser aceptada, la esperanza jamás deberá perderse. Incluso en el extenso Hadiz al final de este fascículo, está claro que cuando Al-lah responde a las oraciones primeramente considera todo lo bueno que tengamos en nosotros mismos, como también nuestra beneficencia. De encontrar Al-lah que lo estamos pidiendo de Él es para nuestro propio bien y prosperidad, Él lo concede; de lo contrario no.
De hecho, es un gran favor por parte de Al-lah sobre nosotros que no siempre obtenemos aquello que hemos pedido, debido a que muy a menudo, debido a nuestra carencia de entendimiento, solicitamos cosas que en ese momento en particular, no son beneficiosas para nosotros.
Una vez llegado a este punto, debo de dirigir vuestra atención hacia el hecho de que tanto el hombre, como la mujer, acarrean una mala costumbre cuando culpan a sus hijos de su enfado y aflicción. Cuidado con esto. Como está preordenado por Al-lah, existen momentos en donde cualquier rogatoria que se haga es inmediatamente respondida. Por ello algunas veces, debido a nuestra propia insensatez, el niño es castigado y cuando el efecto de dicho castigo se materializa sobre el niño conduciéndolo hacia una calamidad, sus padres van de un lado para otro entre llantos y lamentos. Rasulul-lah (s.a.w.) nos ha ordenado el no echar maldiciones sobre nosotros mismos, nuestros hijos, posesiones, o sirvientes. Podría suceder que la maldición invocada fuese realizada en el preciso momento que todas las peticiones son concedidas, especialmente en Ramadán, el cual esta repleto de dichos especiales ‘Mustayab’ (aceptados) momentos.
Por lo tanto, en este mes, habrá que tener gran cuidado con esto.
‘Umar (r.a.) relata que Rasulul-lah (s.a.w.) dijo: “Quienquiera que recuerde a Al-lah Ta’ala en Ramadán, es reconocidamente perdonado y quien busque el favor de Al-lah Ta’ala no le será denegado.
Ibn Masuud (r.a.) relata que en cada noche de Ramadán, un pregonero desde los cielos proclama: ‘O tú buscador del bien, acércate; O tú buscador del mal, aléjate (del mal); y abre bien tus ojos’. Después de eso, ese mismo ángel anuncia: ‘¿Hay ahí algún buscador del perdón, para que él pueda ser perdonado?’. ¿Hay por ahí alguien con alguna súplica para que esta pueda ser escuchada? ¿Hay por ahí alguien, con necesidad de algo para poder concedérselo?”.
Por último, hay que tener siempre presente que existen ciertas condiciones bajo las cuales las oraciones son aceptadas; y si estas no se cumplen, dichas oraciones son rechazadas. Entre ellas se encuentra el uso de la comida ‘Halal’. Cuando lo ‘Haram’ es consumido, las oraciones no son aceptadas. Rasulul-lah (s.a.w.) dijo: “Un gran número de personas, cuando algo les aflige alzan sus manos hacia los cielos, entre súplicas y sollozos: ‘Oh Al-lah, Oh Al-lah’. Pero su alimento es ‘Haraam’, lo que beben es ‘Haram’, y sus vestimentas son ‘Haram’; en tales casos, ¿Cómo sus oraciones van a ser aceptadas?”.
Cuenta una historia relacionada con un grupo de gente en Kufa, cuyas oraciones acostumbraban a ser aceptadas. Siempre que un (mal) gobernante era puesto como líder, ellos solían invocarle un castigo, el cual rápidamente caía sobre él destruyéndolo. Cuando Hayaah se convirtió en gobernador del lugar, él invitó aquellas gentes junto a otras, a una fiesta. Después que todos hubieron comido, él dijo: En absoluto, me preocupa la invocación de castigo que estas gentes puedan pedir sobre mí, ya que sus estómagos se han llenado con comida ‘Haram’. (Llegados aquí, reflexionemos cuanto ‘Haram’ está siendo consumido en estos tiempos; e incluso, como la gente está intentando establecer como permisible la adquisición de intereses (usura). Incluso podemos encontrar gente que aún va más allá, creyendo que el soborno y lo que se obtiene a través de él es lícito; mientras tanto, y como algo rutinario, nuestros comerciantes proceden con engaños en el momento que están negociando con sus clientes).

Pueda, el Mes Santo de la Revelación del Corán, descargar sobre vosotros:
Paz, Felicidad y Prosperidad.
HADIZ Nº 7
Ibn Umar (r.a.) relata: Rasulul-lah (s.aw.) dijo: “Verdaderamente Al-lah y Sus ‘Malaa’ikaah’ envían Misericordia sobre aquellos que toman ‘Suhur’.
COMENTARIO
Que grande es el favor de Al-lah sobre nosotros que incluso la ingestión de alimento por parte del ayunante antes del amanecer, le aporta una gran recompensa. Existen numerosos ‘Ahadiz’ en donde las virtudes del ‘Suhur’ son elucidadas y en donde sus recompensas son sacadas a colación. Al-laamah Ainy –Comentador sobre Buhari – ha registrado las virtudes del ‘Suhur’ a través de diecisiete diferentes ‘Sahaabah’, y todos los ‘Ulamah’están de acuerdo respecto a ello de ser ‘Mustahab”; (deseable).mucha gente son privados de tan inmensa recompensa debido a su propia pereza. Algunos incluso llegan tan lejos, que justo después de terminar con ‘Tarawiih’, toman algo de comida y acto seguido se van a dormir. ¡Y que grandes son las bendiciones que ellos se pierden! Ya que ‘Sehri’, de hecho, significa tomar algo de alimento antes del amanecer. Algunas eminentes autoridades son de la opinión, que el tiempo para tomar ‘Sehri’comienza una vez transcurrida la media noche; (Mirqat). El autor de Kashf-shaf (Zamakhsari) dividió la noche en seis partes, haciendo constar que de ellas, la ultima es el tiempo de ‘Sehri’. Por lo tanto, también es necesario recordar que comer en el tiempo más avanzado de la noche es mejor y más grande en recompensa que hacerlo antes, pero supeditado a la condición de que no surja la duda si el ‘Suhur’ se ha tomado antes del amanecer. Los Ahaadiz están llenos de virtudes relacionados con ‘Sehri’.
Rasulul-lah (s.a.w.) dijo: “La diferencia que existe entre nuestro ayuno y el de ‘Ahlul-Kitaab (Judíos y cristianos) es la ingestión de alimento en ‘Sehri’; ya que esto es algo que ellos no hacen”. El Profeta ha dicho: “Comed ‘Suhur’ porque sobre él descansan grandes bendiciones”; Y continua, “En tres cosas, hay grandes bendiciones: en ‘Yama’at (compañía), tomando ‘Thariid’ y en ‘Sehri’. En este Hadiz, el uso de la palabra ‘Yama’ah’ es general, por lo que podemos deducir, que incluye el ‘Salaat’ con ‘Yama’ah’y todas aquellas acciones que son realizadas en grupo; de ahí, es por donde la ayuda de Al-lah desciende sobre ellos. ‘Thariid’ es una sabrosa preparación, en la cual el pan es cocinado junto con la carne. En tercer lugar, lo que está mencionado en este Hadiz, es ‘Sehri’’. Cuando Rasulul-lah (s.a.w.) solía invitar a cualquiera de sus compañeros a tomar ‘Sehri’con él, acostumbraba a decir: “Acercaros y compartid este bendito alimento conmigo”. Está registrado en un Hadiz: “Comed ‘Suhur’ y fortaleceos con él para el ayuno. Y dormir por la tarde (siesta) de manera que podáis ser asistidos para que os levantéis en la última porción de la noche (para ‘Ibaadah’)”. Abdullah bin Haarith relata que un Sahaba dijo: ‘una vez visité a Rasul-lulah (s.a.w.) en el momento que él estaba ocupado tomando ‘Sehri’. Rasul-lulah entonces dijo: “Esto es algo que Al-lah os ha concedido y está colmado de bendiciones. Nunca lo abandonéis”.Rasulul-lah (s.aw.) haciendo hincapié repetidamente sobre ‘Suhur’, dijo: “Incluso de no haber comida, se tomaría un dátil o un sorbo de agua. Por lo tanto y definitivamente, cuando con ‘Sehri’ existen tantas grandes ventajas, los musulmanes deberían esforzarse para tratar de observar esta práctica tanto como les fuera posible. No obstante, en todas las cosas la moderación es siempre importante, e ir más allá de los límites de la moderación es perjudicial: ni se debería comer tan poco como para que uno pudiese sentirse débil durante el tiempo de ayuno, como tampoco excederse, de manera que lo ingerido llegase a producirnos incomodidades. Insistentemente se nos ha prohibido que llenemos nuestro estómago en exceso.
En su comentario sobre ‘Sahih Buhari’, Ibn Hayar ha mencionado varias razones relacionadas con las bendiciones de ‘Suhur’:
(a)Porque con ello la ‘Sunnah’ es practicada.
(b)A través de ‘Sehri’, nos diferenciamos de las formas de ‘Ahlul-Kitaab’las cuales nos las recuerdan en todo momento para que las hagamos.
(c)Abastece de fuerza para ‘Ibaadah’.
(d)Auspicia mayor sinceridad en ‘Ibaadah’.
(e)Ayuda a la eliminación del mal genio, y que normalmente surge como resultado del hambre.
(f)‘Suhur’ es el tiempo cuando las oraciones so aceptadas.
(g)En el momento del ‘Sehri’, uno obtiene la oportunidad para recordar a Al-lah, hacer ‘Zikr’ y alzar las manos implorando a Al-lah a través de las súplicas.
Estas son algunas de las mayores razones; no obstante, existen otras muchas no menos importantes. Algunos “Sufis” tienen sus dudas respecto a que si la ingesta de alimento en tiempo de “Suhur”está en contraposición con el propósito del ayuno o no. Ellos mantienen que el objetivo del ayuno es mantenerse alejado de la comida, bebida, y apetitos sexuales, por lo tanto “Sehri”interfiere con el propósito principal del ayuno. En mi opinión la cantidad a ser injerida varía según las personas y sus respectivas actividades. Por ejemplo, para aquellos estudiantes quienes están ocupados buscando conocimiento del “Din”, insuficiente cantidad de alimento a “Suhur” así como en “Iftaar” seria perjudicial. Para ellos es conveniente que se procuren cantidades normales de alimento porque son buscadores de conocimiento religioso el cual es de suma importancia (para la preservación y expansión del Islam). Del mismo modo sucede con aquellos que están ocupados con “Zikr” y otras actividades religiosas. Por lo demás, aquellos que no estén involucrados en dichas tareas, deberían de comer solamente un poco en el momento de “Suhur”.
Una vez Rasulullah (s.a.w.) alertó a aquellos que estaban procediendo para el “Jihad”: “No hay virtud en practicar el ayuno al viajar”. Esto sucedió en el mes de Ramadán cuando algunos “Sahaabah” estaban ayunando. Allamah Sha'raani menciona en Sharh Iqna: “Un pacto fue hecho entre nosotros de que no llenaríamos nuestros estómagos (completamente) cuando comiésemos, especialmente en las noches de Ramadán.” Es mejor que uno coma un poco menos en las noches de Ramadán que en el resto de las otras noches. Pensándolo bien, que sentido tiene en ayunar después de habernos empachado en “Suhur” y en “Iftar”. Los sabios piadosos han dicho: “Quienquiera que permanezca con hambre en Ramadán estará a salvo del mal de Shaytan durante todo el año, hasta el próximo Ramadán”. De manera parecida podríamos hacer hincapié sobre la experiencia de numerosos hombres piadosos que a través de tomar poco alimento acostumbraban a disciplinar su “yo” interno, pero tengamos siempre presente que esta práctica no deberá ser llevada a extremos en donde las actividades y responsabilidades de cada uno sean negligidas debido a la debilidad del cuerpo.

HADIZ Nº 8
Abu Huraira relata que Rasululah (s.a.w.) dijo: “Muchos de aquellos que ayunan no obtienen nada de su ayuno excepto hambre, y muchos de aquellos que realizan “Salaat” durante la noche no obtienen nada, excepto, la incomodidad de permanecer despiertos”.
COMENTARIO
Respecto a este Hadiz, los “Ulama” han considerado tres interpretaciones diferentes: Primero, este Hadiz podría estar refiriéndose a quienes ayunan durante el día y después en “Iftar” comen comida “Haram”; toda la recompensa por estar ayunando se pierde debido a una falta tan grave como es el comer alimentos ilícitos (“Haraam”) y nada de ello se obtiene excepto el permanecer con hambre. En segundo lugar, puede hacer alusión respecto a aquellos que ayunan debidamente, pero durante el ayuno se entretienen en criticar y murmurar de otros (se verá más adelante). En tercer lugar la persona a la que puede referirse el “Hadiz” sea aquella que durante su ayuno no se mantiene alejado del mal y del pecado. En este “hadiz” se incluyen todas dichas posibilidades. Lo mismo sucede con la persona que realiza el “Salaat” durante toda la noche; y que debido a estar involucrado en la difamación y otros actos pecaminosos (ej. ser negligente con el salat de “Fajr o sencillamente por exhibirse) pierde la recompensa de su vocacional noche de adoración.

HADIZ Nº 9
Abu 'Ubaida relata: “Escuché al Mensajero de Al-lah (s.a.w.) decir: “El ayuno es un escudo protector para el hombre mientras que él no rompa dicha protección”
COMENTARIO
En este caso, “escudo protector” tiene el mismo significado de cuando un hombre se protege con su escudo de cualquier peligro. De igua modo, el ayuno le protege de los ataques de su bien conocido enemigo -Shaytan-. Así mismo, en otro Ahadiz se nos dice, que el ayuno salva del castigo de Al-lah y del fuego del Infierno en el Más allá. Cierto día, alguien preguntó a Rasullulah (s.a.w.), ¿Que causas son las que hacen que el ayuno se desperdicie? El respondió: “Contar mentiras y la murmuración”
Este hadiz, cuando se lee en conjunción con muchos otros, de hecho nos está diciendo que evitemos tales acciones porque son la causa de que el ayuno se anule. En nuestros días, nos entretenemos en desperdiciar el tiempo revoloteando con conversaciones innecesarias. Algunos “Ulama” son de la opinión que las mentiras, murmuraciones, insultos, etc., de hecho tiran por tierra el ayuno; y lo mismo sucede con el comer y el beber, aunque la gran mayoría de los “Ulama” creen que el ayuno no se pierde en toda su totalidad, pero sí, todas sus bendiciones. Los “Ulama” del Islam han mencionado seis cosas sobre las cuales habría que tener cuidado durante el ayuno:
Primero, uno deberá mantener alejado sus ojos de cualquier lugar que considere no apropiado a ser visto; algunos van más allá, prohibiendo incluso mirar a su propia esposa con deseo; que decir de las demás mujeres. De igual manera, mirar hacia cualquier malévola acción o hacia donde el mal se está cometiendo, habrá que evitarlo. Rasulullah (s.a.w.) dijo: “La vista es igual a una flecha que dispara “Shaytan” (Satanás)”. Cualquiera que por temor de Al-lah se protege a si mismo de mirar hacia el mal, al-lah le concederá tal intensidad de fe, que podrá sentir y saborear la dulzura del éxtasis directamente en su corazón”. Los “Sufis” interpretan dicho relato diciendo que todo lo que tiene que ser resguardado de la vista incluye también aquellos lugares que puedan distraer la mente del recuerdo de Al-lah.
Segundo, uno deberá guardar su lengua en contra las mentiras, conversaciones innecesarias, murmuraciones, discusiones, juramentos, etc. En Bukhari podemos leer, que el ayuno es un escudo para la persona que ayuna; debido a esto, aquellos que estén ayunando deberán evitar cualquier clase de vaniloquio, bromas, disputas, etc. Si alguien iniciara una discusión entonces habrá que decir: “Estoy ayunando.” En otras palabras, no se debe iniciar una discusión y si alguien lo hace, del mismo modo tendrá que evitarla no involucrándose en ella. Si quien ha iniciado la discusión es una persona que no atiende a razones, en este caso por lo menos, debemos recordarnos a nosotros mismos que: “Estoy ayunando.”
Durante la vida de nuestro Nabi (s.a.w.), dos mujeres estaban ayunando y sufriendo los resultados del hambre hasta tal extremo que el ayuno se les hacía insoportable de llevar y ambas estaban a punto de morirse de hambre. Los “Sahaba” pusieron dicha situación en conocimiento de nuestro Nabi (s.a.w.), quien envió una vasija para que ambas vomitaran en ella. Cuando lo hubieron hecho, encontraron dentro del recipiente trozos de carne y sangre fresca. Los Sahaba se sorprendieron al verlo, por lo que nuestro Nabi (s.a.w.) dijo: “Ellas ayunaron con comida “Halal” por parte de Al-lah, pero la convirtieron en comida “Haraam” al murmurar sobre otras personas”. En relación a este hecho, se puede comprender claramente que la murmuración durante el ayuno hace que este se haga mucho más duro. Fue debido a esta práctica, que ambas mujeres estuvieron a punto de acabar con sus vidas. Lo mismo sucede con otros actos pecaminosos y la experiencia nos demuestra que para los fieles temerosos de Dios, el ayuno no conlleva ninguna dificultad, mientras que para los negligentes pecaminosos, es una prueba muy difícil de llevar. Por lo tanto uno deberá mantenerse alejado de cometer faltas, especialmente no incurrir en las que se consideran faltas graves como la murmuración o el insulto y que tan a menudo se cae durante el tiempo de abstinencia.
Al-lah dice en el Corán que la murmuración es equivalente a la de aquel que come la carne de su hermano muerto. Esto mismo se puede encontrar en varios Ahadiz. Una vez Rasulullah (s.a.w.) observando a unas gentes, les pidió que limpiaran entre sus dientes. Le respondieron que ese día no habían comido carne. A lo que Rasulullah (s.a.w.) respondió: “La carne de este y este otro, se encuentra metida en los recovecos de vuestros dientes”. Se deduce que ellos habían estado entregados a la murmuración. Que Al-lah nos proteja de este mal, ya que somos bastante negligentes sobre esta advertencia. Todos son culpables de esto; que decir la gente común; incluso aquellos considerados gente importante cometen la misma falta. También muchos religiosos cuando se encuentran en sus reuniones no evitan la murmuración. Y lo peor de todo, es el hecho de que no realizamos que significa murmurar, llegando a veces incluso de darnos cuenta que estamos incurriendo en ello y como tratamos de disfrazarlo con una narración referente a cualquier acontecimiento.
Uno de los Sahaba pregunto a Rasulullah (s.a.w.) “¿Que es la murmuración?. Rasulullah (s.a.w.) le respondió: “Mencionar algo sobre tu hermano a espaldas suyas sobre lo cual podría verse afecta do”. El “Sahabi” dijo entonces: “Y continua siendo una murmuración si lo dicho sobre él es una verdad?” Nuestro Nabi (s.a.w.) dijo: “En dicho caso, (si lo mencionado fuese verdad) es precisamente la murmuración; pero en el caso de que fuese mentira, entonces de hecho lo habrás calumniado”. Una vez nuestro Nabi (s.a.w.) pasó por delante de dos tumbas. Él dijo: "Sobre ambos ocupantes de estas tumbas, el castigo de las mismas les ha sido infligido. Uno de ellos ha sido castigado por haber calumniado, mientras que el otro lo fue por no haber tomado precauciones (higiénicas) mientras orinaba." Rasulullah (s.a.w.) también dijo: "Existen más de setenta niveles de mal en la usura (% interés ). La forma más baja de ello es comparable, a cometer incesto con la propia madre; y tomar un dirham de interés, es un mal mayor, que el de haber fornicado trinta y cinco veces. La peor y más demoníaca forma de tomar interés es calumniar a un musulmán. He sentido una gran necesidad de escribir aquí un número de Ahadiz parecidos, porque todas nuestras reuniones y conversaciones están generalmente salpicadas con estos males (murmuración y calumnia). Aún así, he decidido finalmente el no hacerlo, debido a que el tema que nos ocupa difiere en su contenido y no tiene nada que ver con la murmuración. Por lo cual, una vez más suplico a Al-lah para que nos mantega a salvo de este mal. Y pido a mis amigos y hermanos que rueguen también por mí; todos estamos llenos de faltas en lo más recóndito de nosotros mismos.
Que enfermedad anda ahí, Oh Al-lah que no está en mí,
Alíviame de cada dolencia y da sustento a mis necesidades,
Verdaderamente soy dueño de un corazón enfermo.
En verdad Tú eres la cura para el débil (enfermo).
En tercer lugar, deberíamos tener cuidado de que los oídos se mantengan alejados de escuchar cualquier cosa indeseable (Makruh). Es igualmente no aconsejable prestar oído a todo aquello que no debiera decirse. Rasulullah (s.a.w.) ha dicho: "En la murmuración, tanto el que murmura como el que oye lo que se murmura son coasociados de la misma falta."
Cuarto, el resto del cuerpo deberá mantenerse alejado del pecado y de todo lo ilícito. Ni las manos lo toquen, ni los pies se encaminen hacia ello. Habrá que poner especial cuidado en el momento del "Iftar" para que nada, excepto lo "Halal", entre en el estómago sin ningún género de dudas. Cuando una persona ayuna y en el momento del "Iftar" (ruptura del ayuno) rompe su ayuno con comida "Haram", se asemeja a una persona enferma que toma su medicina para curarse, pero al mismo tiempo la mezcla con un poco de veneno, lo cual acabará con él.
En quinto lugar, después de haber ayunado, no es recomendable llenar el estómago completamente, incluso con alimentos lícitos en el tiempo de "Iftar", ya que el propósito del ayuno se verá derrotado. Con el ayuno se pretende disminuir los apetitos carnales y aumentar la fe y los poderes espirituales. Durante once meses, comemos y bebemos con suficiente libertad. En Ramadán dicha actividad deberá reducirse al mínimo. tenemos una mala costumbre de llenar nuestros estómagos en el momento del "Iftar" para recuperar lo perdido; y en el momento del "Sehri", abastecernos para el resto del día aumentando así nuestro consumo diario. Para esta clase de personas Ramadán les dá un margen a sus apetitos. Diferentes clases de preparaciones son ingeridas cuando curiosamente, en momentos normales no lo hacemos. Esta clase de hábito alimentario es totalmente contrario al espíritu de Ramadán y al auténtico espíritu del ayuno.
Imam Ghazali expone la misma pregunta: ¿Cuando el propósito del ayuno es conquistar nuestras pasiones mundanas contrarias a "Iblis" (Satanás), como esto podría suceder si en el momento del "Iftar" se llena el estómago al máximo de su capacidad?. Asumiéndolo, en este caso solamente hemos alterado los horarios de la comida, y en realidad es como si no hubiésemos ayunado. De hecho, el abastecerse con diferentes clases de preparaciones, esto hace que consumamos incluso más, que en días normales. El resultado es, que en lugar de aliviar los deseos carnales estos aumentan considerablemente. El auténtico beneficio del ayuno, se obtiene como resultado de haber pasado hambre en el verdadero sentido de la palabra. Nuestro Nabi (s.a.w.) dijo: ""Shaytan" fluye a través del cuerpo lo mismo que la sangre; por lo tanto, obstruye su recorrido manteniéndote con hambre", i.e. cuando el cuerpo siente hambre, el espíritu recibe su fortaleza. Aparte del hambre, el ayuno nos ofrece la oportunidad de considerar la situación de los pobres y destituídos, desarrollando así sentimientos de simptaía (y acercamiento) hacia ellos. Esto mismo se puede conseguir ,permaneciendo con hambre y no llenando el estómago con deliciosas comidas en el tiempo de "Suhur", con la única intención de no experimentar dicha sensación de hambre hasta el tiempo "Iftar". Cierto día una persona fue a vistar a Bishr Haafi, a quien encontró temblando de frío, a pesar de tener ropas a su lado con las que calentarse. "¿Crees que es tiempo para despojarse de la ropa?" Bishr respondió: "Hay muchísimos pobres y necesitados; si no puedo compartir con ellos, lo mínimo que puedo hacer es sentir su propia condición de necesidad."
Los "Sufis" imploran por este mismo comportamiento en el ayuno, lo mismo que los "Fuqahaa" (Juristas). En Maraqiul Falah, está escrito: "No comáis con exceso en el tiempo de "Suhur" ya que es un camino para perder el propósito del ayuno". Allaama Tahtawi escribe: "La recompensa del ayuno definitivamente se obtiene bajo la sensación de hambre". Debido a ello, se desarrolla un sentimiento de complicidad hacia los pobres y los que pasan hambre." Nuestro Nabi (s.a.w.) dijo: A Al-lah no le desagrada llegar a los límites de algo, tanto como le desagrada que se llene el estómago. En otra ocasión, Rasulullah (s.a.w.) dijo: "Un par de bocados sería suficiente para mantener nuestra espalda erguida. Lo mejor para el hombre sería, que una tercera parte se llenara de comida, una tercera de líquido mientras que el resto permaneciera vacío." El propio Rasulullah (s.a.w.) acostumbraba a ayunar durante días enteros, sin comer nada entre ellos. He visto a mi ustaaz (maestro) Maulana Khalil Ahmad, comer no mucho más que un simple roti (torta de pan muy fina) en tiempo de "Iftar" y "Suhur" durante todo el mes de Ramadán. Cuando alguien de sus más cercanos le insistía para que se alimentara mejor, el respondía:"No tengo hambre. Sencillamente me siento a comer, para complacer a mis amigos." Respecto a Maulana Shah Abdurrahim Raipuri, oí decir que durante días y dias, acostumbraba a ayunar bebiendo en los tiempos de "Iftar" y "Sehri" solamente dos tazas de té sin leche y nada más. Una vez ,su más allegado seguidor de confianza (y Khalifa) Maulana Shah Abdulqaadir le comentó con ansiedad: "Hazrat, caerás enfermo si no haces por alimentarte mejor" En respuesta Maulana Shah Raipuri le dijo. "Alabado séa Al-lah. estoy disfrutando de una parte del Paraíso". Que Al-lah nos conceda la facilidad de seguir los pasos de estas almas piadosas. "Amin".
El sexto punto hace referencia, a que después del ayuno siempre queda un sensación de ansiedad pensando en si Al-lah lo habrá aceptado, o no. Esto mismo tendríamos que sentir hacia cualquier clase de "ibaadah" (adoración) Uno nunca puede llegar a saber, si algún aspecto importante pudo haber sido descuidado por no prestar la debida atención. Uno siempre debe ser temeroso de que Al-lah pueda rechazar nuestras acciones. Rasulullah (s.a.w.) dijo: "Muchos de los recitadores del Qur'an han sido castigados por el mismo Qur'an." También ha dicho: "En "Yaum al- Quiyamah" (Dia del Juicio) uno de los primeros en ser reconocidos por Al-lah, será un "Shahid" (mártir en el Camino de Al-lah). Al-lah lo llamará y le recordará todos Sus favores para con él, los cuales admitirá. Después se le preguntará: "¿Que es lo que has hecho en relación a mostrar gratitud por todos ellos?" A lo que el "Shahid" responderá:"He luchado por tu causa hasta convertirme en "Shahid"." Al-lah le responderá: "Eso no es cierto; has luchado para poder ser llamado un hombre valiente. Y esto así ha sido recoonocido. Seguidamente se ordenara´que sea arrojado de bruces al suelo y arrojado al "Yahanam" (Infierno). A continuación un "Alim" (erudito) será llamado. A él también le serán recordados los favores de Al-lah y se le hará la misma pregunta. Él responderá:¡Oh Señor!, me he esforzado en adquirir conocimiento, lo enseñé a otros y por Tu Causa, he recitado el Qur'an". Al-lah le responderá: "Eso no es verdad, has hecho todo eso para que de alguna manera la gente te reconociese como un gran erudito; y eso es lo que han divulgado. Después será ordenado que tambien sea arrojado de bruces al suelo y arrojado al "Yahanam". Seguidamente, comparecerá ante Al-lah un hombre rico. Después de recordarle todos los favores de Al-lah, y reconociéndolos, y en respuesta a la pregunta de al-lah de que manera los había agradecido, él responderá: "No hubo razón alguna en la que no gastara en caridad solo por Tu Causa". La respuesta de Al-lah será: "Mientes; has hecho todo eso, para que pudieran decir lo muy generoso que fuiste. Y de esa manera se ha dicho". Acto seguido, tambien fué ordenado que diera con su cara contra el suelo y después arrojarlo de cabeza al "Yahanam". Muchos de estos incidentes están recopilados en "Ahaadiz". Por lo tanto ,la persona que ayuna no solamente tendrá que ser sincera, también tener la esperanza de que Al-lah acepte su ayuno.
Estos seis mencionados puntos son obligatorios para todas las personas piadosamente sinceras. Y para los excepcionalmente piadosos, un séptimo punto es añadido. Es este: Durante el ayuno el corazón no deberá ser dirigido hacia nadie, excepto para Al-lah; y hasta tal extremo, que durante el tiempo que dura el ayuno no tendrá que preocuparse si para el tiempo de "Iftar", encontrará algo de comer. Algunos Shaikj, incluso consideran una falta pensar en comida para el "Iftar", o que tendrán que esforzarse para conseguirlo, ya que esto demuestra una falta de fe sobre la promesa de Al-lah de que Él es quien realmente concede el "Rizq" (provisión). En el comentario de Ihya Ulumid Din, el autor llega tan lejos como para decir, que si llegara alguna provisión antes del "Iftar", los "Mashaikh" se la darían a alguien, por temor a que el resto del día el corazón pudiera distraerse del recuerdo de Al-lah, al haberla guardado. Es obvio, que esto solo puede ser llevado a cabo por los excepcionalmente piadosos. No podemos ni imaginarnos ser poseedores de una fe tan extraordinaria. Si intetásemos imitarlos, sin tener dicho nivel, podríamos acabar muy mal.
El Corán ordena: "El ayuno ha sido prescrito para vosotros". Los comentaristas del Corán opinan que con este versículo queda aclarado que el ayuno es un precepto obligatorio para cada parte del cuerpo. De esta manera, el ayuno de la lengua significa evitar la mentira, etc., ayunar de los oídos quiere decir, no escuchar lo indecente; el ayuno de los ojos, se refiere a evitar fijarse en lo obsceno y lascivo. De igual modo, el ayuno de los deseos es estar libre de los apetitos sexuales. El ayuno del corazón significa significa estar desapegado de los objetos de los sentidos.El ayuno de la mente es, evitar los pensamientos que distraigan del recuerdo de Al-lah.
HADIZ Nº 10
Abu Huraira relata que el Profeta de Al-lah (s.a.w.)dijo: Aquél que coma durante un día de Ramadán sin un excusa justificada (aceptada por la Sharia'h), jamás podrá recuperar ese día; incluso, aunque estuviese ayunando durante el resto de su vida"
COMENTARIO
El consenso de algunos "Ulama" respecto a la negligencia de no ayunar un día de Ramadán, sin tener una excusa válida y por ello, deshonrándolo ingiriendo alimento etc., jamás podrá recuperarlo (Qadhas) incluso si ayunara durante el resto de su vida. Hazrat Ali, es de la misma opinión. Aún así, la gran mayoría de los "Ulama"sostiene que si una persona ha dejado de ayunar un día de Ramadán sin tener razones para ello, la "Shari'ah" establece que tendrá que recuperarlo ayunando sesenta días seguidos incluyendo "Suhur" y "Iftar. De cualquier manera, la total recompensa sobre las virtudes y bendiciones del mes de Ramadán nunca podrá beneficiarse de ellas. Este, es el significado del hadiz arriba escrito. i.e. en donde se halla dejado de ayunar un día de Ramadán sin una excusa válida, ningún número de días a modo de expiación por la falta cometida, podrán recuperar las bendiciones de un día de Ramadán.
Todo esto, va dirigido hacia aquellos que guardan el (Qadhaa) ayuno en espera de expiación. Que desafortunados y mal guiados están quienes ignoran completamente el ayuno de Ramadán, ni se preocupan de buscar la expiación a su falta. el ayuno es uno de los pilares fundamentales del Islam, y Rasulullah (s.a.w.) ha mencionado cinco de dichos pilares. Primero y más importante, es la unidad de Al-lah y la profecía de Muhammad (s.a.w.); a continuación le siguen los cuatro famosos pilares restantes: "Salaat", "Ayuno", "Zakaat", y "Hajj" (peregrinaje a la "Kaaba" en la ciudad de Mecca). Un gran número de musulmanes según las estadísticas, se encuentran en una situación parecida de indiferencia hacia la práctica y establecimiento de dichos importantes y fundamentales pilares; incluso algunos, ni adoptan la posición de respetar cualquiera de los cinco. En los documentos oficiales y en los censos municipales, esta clase de personas figuran como musulmanes, mientras que en los registros de Al-lah dificilmente pueden ser reconocidos como tales. Ibn Abaas (r.a.) relata un Hadiz diciendo."El Islam está establecido sobre tres principios -(1) Fe, (2) Salaat, (3) Ayuno. Quien fracase en el cumplimiento de alguno de ellos es un incrédulo, y merece la correspondiente penalización. En relación a la última parte de este Hadiz, los "Ulama" han dicho que ellos solamente se vuelven incrédulos, cuando conjuntamente fracasan en el establecimiento de cualquier principio, negando su necesidad o de que realmente no sea un principio en sí. No importa la interpretación que se le dé, el hecho permanece vigente de que Rasulullah (s.a.w.) con suma vehemencia hablo en contra de tales personas. Y aquellos que son negligentes en mantener dichas responsbilidades obligatorias (Fara'id) relacionadas con el "Din", verdaderamente deberían sentir temor de Al-lah y de Su castigo.
Los placeres de la vida terrenal se disfrutan de manera muy breve. Ciertamente la muerte los enfrentará cara a cara con Al-lah. Nadie podrá evitar este encuentro, y solo la obediencia a Sus Leyes en este mundo podrán salvarnos. Existen muchas personas ignorantes que no ayunan, pero mucho peor es el caso de aquellos quienes no solo se niegan a ayunar sino que se burlan y se mofan del mes de ayuno e.g. diciendo de manera sarcástica: "Debería ayunar quien no tenga comida en su casa" o "¿Que beneficios podrá obtener Al-lah haciéndonos pasar hambre?" Tales palabras jamás deberán ser pronunciadas; deberá tenerse siempre presente que la mofa y la burla sobre cualquier porción del Din puede conducirnos hacia el "Kufr" (apostasía). Si una persona no ha realizado un solo "Salat" en su vida, ni ayunado un solo día, o fracasó en la realización de cualquier acto obligatorio (Fardh) del Islam, dicha persona no se volverá "Kaafir" siempre y cuando no niegue que todo ello es necesario. Cualquier acto obligatorio que haya realizado tendrá su recompensa, y cualquier acto obligatorio ("Faard") no realizado, será castigado. Pero la mofa y la burla, incluso sobre lo más insignificante del "Din" puede facilmente conducir al "Kufr" (apostasía), y como resultado, todas sus acciones no tendrán efecto ni valor. Considerando esto, podemos darnos cuenta lo peligroso que es incurrir en la burla; por lo tanto, debemos ser cautelosos de cualquier impresión impropia relacionada con el ayuno. Indiferentemente de esto, cualquiera que evite ayunar en Ramadán sin una excusa válida, se convierte en un transgresor ("Faasik"). Algunos "Fuqahaa" (Juristas), han ido aún más lejos, afirmando que alguien comiendo publicamente en Ramadán sin una causa justa, debería ser condenado. Incluso en la ausencia de un Gobierno Islámico que apoye esta ley (terminando así con dichas acciones), no hay nada que pueda detenernos si expresamos nuestro desacuerdo resentimiento, y odio hacia tales comportamientos.
Esto es lo último que nuestro Iman (creencia) debería conducirnos, y el mínimo nivel de fe es, considerar dichas acciones condenables desde el corazón. Habiendo llegado hasta aquí, considero estos diez Ahadiz suficientes en este primer capítulo para aquellos que deseen seguirlos sinceramente. Y para aquellos que no tienen la intención de moldear sus acciones, según lo prescrito, ninguna cantidad de página escritas podrían aportarle beneficio. Quiera Al-lah concederme a mí y a todos los musulmanes, la fuerza para realizar buenas acciones, ya que todos tenemos nuestros errores y debilidades. "Amin"
CAPÍTULO II
(La Noche del Destino)
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